Llega la Navidad y con ella un sentimiento de amistad que nos empuja a hacer extensible a los demás nuestros deseos de felicidad. Estos buenos sentimientos deberían estar presentes en todo momento pero no siempre nos es posible quizá por vivir con un nivel de estrés que nos ciega y no nos deja ver en otros ámbitos de nuestras vidas. Así nuestras relaciones personales pueden llegar a ser muy volátiles; con los vecinos, en el entorno laboral, con familiares y amigos, e incluso en el entorno familiar más cercano. Pero con la Navidad tenemos un instrumento magnífico para acordarnos de los demás y, aun más, podemos expresarles el deseo de felicidad.
Hay una máxima para los gestores de medios sociales que es “visión y sosiego”, es decir mirar al mundo y después tener la templanza suficiente para analizarlo y sacar conclusiones. Pues bien, si le damos la vuelta sería “sosiego y visión” y es quizás lo que nos haría falta tener más a menudo para ver a los demás, es decir, primero despojarnos de ese estrés para luego poder mirar a nuestro alrededor.
Definitivamente la falta de comunicación nos impide ver lo que realmente es importante. Desde anpublicidad sabemos del valor de la comunicación y os dejamos un spot tailandés del 2009 que visualiza perfectamente el mensaje de este post.

A veces hay que desconectar para conectar…

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